Categoría: CINE

José Luis López Vázquez, 100 años

Prolífico intérprete, trabajó con los grandes nombres de la industria y otorgó su rostro a más de doscientas películas, principalmente comedias en donde personificaba las ansias y anhelos del ciudadano medio peninsular, expuestas muchas veces en clave ácida y satírica.

Con Carlos Saura comenzó a explotar su extraordinaria capacidad dramática, confirmando su versatilidad y maestría interpretativa.

Berlanga, 100 años

Los censores solían decir que había que tener especial cuidado con Luis García Berlanga (Valencia, 1921), un director que “te saca un plano de dos curas paseando por la Gran Vía y consigue que parezca que vienen de la Pasapoga [una antigua discoteca madrileña]”. Con su talento para retratar España como un país tragicómico hilaba tan fino que, por mucho que mutilaran escenas, sus películas seguían respirando sátira. No había cortes suficientes que contuviesen lo que, con el paso de los años, acabaría definiéndose como berlanguiano y los académicos lo incluirían en el diccionario de la RAE.

Rafaela Aparicio

Rafaela Aparicio consagró su vida entera al cine y al teatro. Actuó en más de cien películas (casi todas comedias), formó parte del elenco de innumerables obras de teatro y participó en programas de televisión hasta poco antes de fallecer, un 9 de junio de 1996. Ella presumía a menudo de haberse ganado el cariño de todos sus compañeros de profesión. Paradójicamente, ni un solo actor acudió a su entierro en el Panteón de Escritores y Artistas Españoles del Cementerio de San Justo de Madrid.

Fernando Fernán Gómez

“… Y por esas cosas raras de la vida” ‘como dice el vals peruano’, Fernando Fernán Gómez nació precisamente en Lima allá por 1921. Su partida de nacimiento lo declara argentino. Pero fue español por los cuatro costados hasta su muerte, en 2007. Actor, guionista, director de cine y de teatro, miembro de la Real Academia Española, este pelirrojo montaraz fue un genio en el plató y sobre las tablas; una mirada brillante detrás de la cámara; un escribidor con talento y, en fin, un personaje muy querido por quienes le vieron actuar y/o le oyeron su voz portentosa.

Lola Gaos

Dolores Gaos González-Pola nació en Valencia en 1921 y creció en una familia que le hizo respirar desde niña la cultura y el arte. Su hermano José era un eminente filósofo y sus otros dos hermanos, poetas. Lola tuvo vocación inicial por la medicina, que la guerra civil truncó e hizo desviar su futuro hacia la pasión por el teatro. Fue esto lo que le obligó a fijar su residencia en el Madrid de la posguerra, en 1943

La vida es bella

En 1939, a punto de estallar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el extravagante Guido llega a Arezzo, en la Toscana, con la intención de abrir una librería. Allí conoce a la encantadora Dora y, a pesar de que es la prometida del fascista Rodolfo, se casa con ella y tiene un hijo. Al estallar la guerra, los tres son internados en un campo de exterminio, donde Guido hará lo imposible para hacer creer a su hijo que la terrible situación que están padeciendo es tan sólo un juego

Los Santos Inocentes

España franquista. Durante la década de los sesenta, una familia de campesinos vive miserablemente en un cortijo extremeño bajo la férula del terrateniente. Su vida es renuncia, sacrificio y y obediencia. Su destino está marcado, a no ser que algún acontecimiento imprevisto les permita romper sus cadenas. Adaptación de la novela homónima de Miguel Delibes

La Escopeta Nacional

Un fabricante catalán de porteros electrónicos viaja a Madrid, acompañado de su amante, para asistir a una cacería que él mismo ha organizado. Lo que pretende es relacionarse con gente de la alta sociedad española para promocionar su negocio. En la finca del marqués de Leguineche conoce a diversos personajes y vive multitud de situaciones tan absurdas como disparatadas.

CINEMA PARADISO

Cinema Paradiso es una historia de amor por el cine. Narra la historia de Salvatore, un niño de un pueblecito italiano en el que el único pasatiempo es ir al cine. Subyugado por las imágenes en movimiento, el chico cree ciegamente que el cine es magia; pero, un día, Alfredo, el operador, accede a enseñarle al pequeño los misterios y secretos que se ocultan detrás de una película. Salvatore va creciendo y llega el momento en el que debe abandonar el pueblo y buscarse la vida. Treinta años después recibe un mensaje, en el que le comunican que debe volver a casa