Aquella tarde

Folios de apuntes manuscritos se amontonaban por la  gran mesa de tablero negro que por aquel entonces había en  el comedor de la casa de mis padres que también era la mía, algunos lápices y un  bolígrafo rojo para subrayar, puede que llevara allí sentado desde la cuatro de la tarde y no recuerdo bien si los apuntes  eran de Química o de Biología, era mi último año de magisterio y había tenido que pedir una prórroga para no irme a la mili y así poder acabar la carrera.