El tío Alfonso

Marchó al frente casi recién casado y con una niña de apenas dos años, aquella larga guerra entre españoles duró tres largos años, pero ni su mujer ni su hija supieron nada de él hasta cinco años después.

Era un joven inquieto y culto que apenas fue a la escuela, pero sin embargo disponía de una colección de libros que leía y releía con pasión y que le hicieron conocer mucho mundo. Se alistó a la CNT y se fue a defender a la República con la mochila llena de ideales.